Nuevas sumisiones, nuevas resistencias y liberaciones

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Nuevas sumisiones, nuevas resistencias y liberaciones
Encuentro internacional del 29 de octubre al 1° de noviembre de 2026
Casa de Filosofía – La Paz 1623 (Montevideo, Uruguay)

No cabe comparar para decidir cuál de los dos regímenes [disciplinario o de control] es más duro o más tolerable, ya que tanto las liberaciones como las sumisiones [asservissements] han de ser afrontadas en cada uno de ellos a su modo. […] No hay lugar para el temor ni para la esperanza, sólo cabe buscar nuevas armas.” (Gilles Deleuze)

Lo que vemos ya es pasado. El pasado entra por nuestros ojos, atrás está el futuro, lo que no podemos ver, lo que encierra el secreto de lo que vendrá.” (Silvia Rivera Cusicanqui)

Ser valientes para lo más extraño, asombroso e inexplicable que nos pueda pasar.” (Rainer Maria Rilke)

El universo comenzó hace 13.800 millones de años. En expansión, su diámetro observable es de 93.000 millones de años luz −la luz viaja a 300.000 km por segundo−, con miles de millones de galaxias en movimiento; entre ellas, la Vía Láctea no es sino mediana. El Sol se formó hace 4600 millones de años y la Tierra tiene poco más de 4500 millones. Los primeros homínidos aparecieron en África hace 6 o 7 millones y el Homo sapiens recién hace 300.000. Hace tres milenios el pueblo de Yahvé erigió una teocracia que perduró cerca de cuatro siglos; el cristianismo se volvió religión oficial de Roma hace alrededor de 1650 años; el islam fundó su primer Estado hace aproximadamente 1400. El sistema feudal chino duró 1300; el europeo, unos 600; el capitalismo industrial surgió hace poco más de 300 −el mercantilismo había comenzado 200 años antes. La civilización faraónica se mantuvo tres milenios; el imperio asirio, 14 siglos con intermitencias; el persa, 12; el español no alcanzó cuatro centurias; el azteca, ni una; el del II Reich, tan solo media −el nazi, dos lustros y pico. Francia posee menos de 1200 años; Inglaterra, poco más de 1000; EEUU, 250; Argentina, Brasil, Chile y Uruguay rondan los 200, el Estado de Israel menos de ocho décadas.
No hay régimen eterno. A lo largo de la historia: mutaciones en la geografía. Frente a cada forma de gobierno: cierto contragobernar. Ante diferentes servidumbres y sometimientos: nuevas sublevaciones, destituciones y revoluciones. Toda vigilancia o control (inclusive cibernético) es limitada: revela intersticios, fisuras. La heteronormatividad por todos lados hace aguas. El colonialismo, el extractivismo, el fascismo jamás han logrado suprimir por entero las luchas. Siempre hay inversión de fuerzas (acontecimientos). Ya sea desde el interior o por fuera de una tecnología de poder o de saber se dan fugas de todo tipo −que hasta la anteceden−, aún si algunas mantienen sus antiguas coordenadas de referencia (espirituales, por ejemplo) al tiempo que forjan otra artillería.
Sin duda, son posibles otros mundos. Es más: ya existen, aquí y allá. Y no son los partidos políticos ni los cuadros formados quienes los crean −tampoco el héroe único. No es casual que, para quienes detentan el poder, cualquier cuerpo sea sospechoso de volverse enemigo público, criminal o terrorista. ¿El punto de quiebre acaso venga incluso de sujetos de lo más integrados que, de repente, se pudren, dicen basta y patean el tablero? El hecho es que insurrecciones impuras se vienen produciendo a pesar del pesimismo de quienes añoran ciertas estructuras de antaño, no menos pésimas. De los medios más inesperados surgen gestos, siquiera mínimos, que ora encienden la mecha, ora propagan el incendio.
Así, nos preguntamos: ¿qué usos inoperosos o intempestivos existen de los aparatos y máquinas que tanto nos reprimen, oprimen y censuran como forjan, modelan y moldean nuestra inteligencia y sensibilidad? Ante las actuales rigideces y clausuras −empezando por las nuestras−, ¿dónde sobrevienen flexibilidades y aperturas imprevistas? Dado que las conspiraciones, las redes, las alianzas se dan para lo peor y para lo mejor, frente a las explotaciones y dominaciones, ¿cuáles son ahora las maneras de desobedecer, resistir y desertar?
Preguntas que nos impulsan a encontrarnos y a abrirnos a la posibilidad de apropiarnos para percibir lo que aparece como imperceptible; entregarnos a la demora, al enlentecimiento que nos permita experimentar mutaciones en nuestras existencias, singulares y colectivas; suscitar sentir-pensar-conversares, modos de interrogación que nos empujen a desplegar imaginaciones situadas y simpoiéticas; celebrar la amistad, el placer, la comunidad, sin idealizar, afirmando la potencia que asume riesgos ante lo que aparece como imposible y, sin embargo, está ahí en acto.

Recepción de propuestas (intervenciones, ponencias, mesas de debate, conversatorios, talleres, instalaciones, performances, cine-foro y otros formatos): hasta el 31 de agosto

Contacto: nuevasliberaciones@proton.me